Calugas caseras: paso a paso
Dentro de todas las cosas que uno puede heredar de los papás, el gusto por la cocina es una de las que más le agradezco a mi mamá. Ella me enseño la receta de calugas caseras que hoy comparto con ustedes. ¡Deliciosas!
Cuando tenía unos 8 años creo que hice mis primeras calugas, claro que el 90% de la pega la hizo mi mamá, pero fue mi primera incursión directa con los ingredientes y la preparación de algo.
Lo que más recuerdo de esas calugas es que eran muy ricas y mi mamá las hacía ultra rápido, principalmente cuando con mi hermana andábamos antojados de comer “algo rico”.
Para hacerlas, solo necesitas medio kilo de azúcar granulada, unos 60 gramos de mantequilla y un tarro de leche condensada.
El primer paso es derretir el azúcar a fuego lento, hasta que adquiera un color rubio claro. Inmediatamente agregas la mantequilla y poco a poco la leche condensada.
Una de las claves es revolver constantemente y de manera enérgica, para así evitar que se formen grumos. También es importante no sobrecocer esta preparación, de hecho, con un minuto a fuego lento basta. Cuando notes que la mezcla tiene una consistencia espesa, sácala del fuego.
Tras esto, debes vaciar todo en la lata del horno, la cual debes tener enmantequillada previamente, para que no se peguen las calugas. Una vez que esté la mezcla esparcida, la cortas en cuadraditos (calugas) con un cuchillo afilado y pasado por agua, obviamente, antes de que la preparación se enfríe.